Pasos Del Camino Neocatecumenal | Limited Time |
Juan había crecido en una parroquia tradicional, pero el matrimonio se había enfriado en la rutina. Los gritos por la noche, el silencio en el desayuno… Necesitaban algo, aunque él no sabía qué.
Pero el Camino no acababa ahí. El verdadero paso final no es una ceremonia, sino salir. Así que, un año después, Juan y Clara comenzaron a visitar a los vecinos mayores del bloque. Organizaron una cena semanal para familias rotas. Juan dejó de llegar tarde a casa sin explicación. Clara dejó de guardar silencio por orgullo. pasos del camino neocatecumenal
Justo antes de la Semana Santa, vivieron los escrutinios . Andrés les preguntó, uno a uno: “¿Qué ídolos has construido en tu vida? ¿El trabajo, el orgullo, el miedo?”. Juan habló de su obsesión por tener la razón. Clara habló del resentimiento. Fue duro, pero liberador. En el tercer escrutinio, oraron sobre ellos con imposición de manos. Juan sintió un calor extraño en el pecho. “Es como si me dijeran: ‘Puedes soltar la mochila’”, confesó después. Juan había crecido en una parroquia tradicional, pero
En la Vigilia Pascual, junto a otros veinte adultos que también habían recorrido el camino, Juan y Clara renunciaron al mal y renovaron su bautismo. No era una fórmula repetida. Era un “sí” dicho desde las entrañas. La comunidad entera los abrazó. Andrés, con lágrimas, les entregó una pequeña cruz de madera: “Recordad que no camináis solos”. El verdadero paso final no es una ceremonia, sino salir
—No estamos aquí para daros recetas. Vamos a caminar juntos.
